2 Fox terrier au Pont des Arts 1953

JACINTO VERDAGUER.ESPAÑA 1845-1902.POETAS DE ORO

JACINTO VERDAGUER

Jacinto Verdaguer.

FUENTE: http://es.wikipedia.org

Jacinto Verdaguer y Santaló1 2 (en catalán Jacint Verdaguer i SantalóFolgarolasOsonaprovincia de Barcelona17 de mayo de 1845Vallvidrera —hoy distrito Sarrià-Sant Gervasi deBarcelona—, 10 de junio de 1902) fue un poeta español en lengua catalana y castellana.

Portada de Mossen Jacinto Verdaguer, Cántichs, Barcelona, Llibrería y Tipografía Católica, c. 1893.

El obispo Torras i Bages lo calificó de «Príncipe de los poetas catalanes». También se conoce a Jacinto Verdaguer como Mossèn3 Jacinto Verdaguer, por su carrera de eclesiástico, o el apócope de Jacinto, «Cinto».

Firma de Jacinto Verdaguer en una carta autógrafa de 1879 escrita en catalán a Marcelino Menéndez Pelayo en agradecimiento por su elogiosa crítica de L’Atlàntida.

Fue el tercer hijo de ocho, de los cuales sólo sobrevivieron tres. A los once años ingresa en el Seminario de Vich. Mientras seguía estudiando y haciendo de maestro y de labrador, en 1865 participó en los Juegos Florales de Barcelona y ganó cuatro premios. Al año siguiente volvió a ganar dos premios en los mismos Juegos Florales.

Jacinto, Matacandiles, Penitentes, Nazareno y ...Jacinto, Matacandiles, Penitentes, Nazareno y Morito azul… (Photo credit: M. Martin Vicente)

El 24 de septiembre de 1870 fue ordenado sacerdote en Vich y en octubre de ese mismo año cantó su primera misa en la ermita de Sant Jordi. A los veintiocho años entró de sacerdote en la Compañía Transatlántica porque le habían recomendado para su salud el clima marítimo y al año siguiente embarcó a Cádizrumbo a La Habana. A los trenta y dos años, ya de vuelta de su viaje, el jurado de los Juegos Florales le concedió el premio extraordinario de la Diputación de Barcelona por el poema L’Atlàntida. Fue la consagración de Verdaguer como poeta.

Jacinto CourthouseJacinto Courthouse (Photo credit: jimmywayne)

En 1880, por haber ganado tres premios en los Juegos Florales, fue proclamado Mestre en Gai Saber. Ese mismo año publicó el libro Montserrat. A los treinta y nueve años viajó a ParísSuizaAlemania y Rusia. El 21 de marzo de 1886, el obispo Morgades lo coronó como Poeta de Cataluña en el Monasterio de Santa María de Ripoll. Publicó el poema Canigó y realizó un viaje de peregrinación a Tierra Santa. El día 17 de mayo de 1902, día de su quincuagésimo séptimo cumpleaños, se trasladó desde Barcelona a la finca conocida como Vila-Joana, de Vallvidrera (Barcelona), donde esperaba realizar una convalecencia. El 10 de junio falleció en Vila-Joana. Actualmente, la finca, convertida en museo, se puede visitar.

Church and monument to Jacint Verdaguer, Folgu...
Church and monument to Jacint Verdaguer, Folgueroles, County Osona, Catalonia, Spain. (Photo credit: Wikipedia)

Church and monument to Jacint Verdaguer, Folgueroles, County Osona, Catalonia, Spain. (Photo credit: Wikipedia)

Entre sus obras destacan L’Atlàntida (1876), Idilios y cantos místicos (1879), Montserrat (1889), Oda a Barcelona (1883), Canigó (1886).

Mossèn Cinto Verdaguer
Mossèn Cinto Verdaguer (Photo credit: Francesc_2000)

Mossèn Cinto Verdaguer (Photo credit: Francesc_2000)

Català: Vista de Sant Just Desvern (Comtat de ...Català: Vista de Sant Just Desvern (Comtat de Barcelona, Regne d’Espanya) des del Temple del Sagrat Cor del Tibidabo. En un segon pla, es veu part de la vila de Sant Just Desvern: el Walden 7 és l’edifici que s’identifica millor, però també es poden veure l’edifici popularment conegut com “la Plaça de toros” -a la cantonada dels carrers Miquel Reverter i Indústria- i el recinte del cementiri. (Photo credit: Wikipedia)

FUENTE: http://amediavoz.com

A Barcelona   (fragmentos)

Cuando te miro en la falda de Montjuïc sentada,
me parece verte en los brazos del gigantesco Alcides
que por proteger a la hija de su costado nacida
transformándose en sierra se hubiese quedado aquí.

Y al ver que siempre sacas rocas de sus montañas
para tu caserío, que crece cual árbol en sazón,
parece que le diga a las olas y al cielo y a las montañas:
¡Miradla; carne de mi carne, y ya tan mayor!

Para que tus naves, que vuelven con alas de golondrina,
hacia el Cap-del-Riu, a la sombra no vayan a encallar,
él levanta todas las noches un faro con su mano derecha
y por guiarlas entra andando en el mar.

El mar duerme a tus plantas besándolas cual vasalla
que escucha de tus labios el código de sus leyes;
y si dices «¡atrás!», hace sitio a tu muralla
como si Marquets y Llances aún fuesen sus reyes.

Al nacer amazona, de murallas te coronaste.
Mas pronto tu crecimiento rompió el estrecho
tres veces te lo ceñiste, tres veces 10 rompiste,
saltando por encima del recinto de piedra cual un león.

¿Por qué atarte los brazos con ese cinto de torres?
No cuadra a una matrona la faja de los niños;
es mejor que las derribes de un manotazo, y las borres.
¿Ciclópeas murallas quieres? Dios te las da mejores.

Dios te las da de una hilera de cimas que te coronan,
gigantes de la marina de los de montaña al pie,
de firmes de uno en otro las ásperas manos se dan,
formando a tus espaldas un nuevo Pirineo.

Con Montealegre encaja Nou-pins; con Finestrelles,
Olorde; con Collserola, Carmel y Guinardons;
los lechos de los ríos que siegan ese muro son las puertas;
Garraf, Sant Pere Martir y Mongat, los torreones.

El alto Tibidabo, roble que a sus plantones domina,
es la soberbia acrópolis que domina a la ciudad;
el agudo Montcada, un hierro de lanza gigantesca
que una estirpe de héroes allí clavada dejó.

Sean ellos los eternos términos de tus ensanches;
los ruinosos muros ofrécelos, a pedazos, al mar,
en donde de un puerto sin medida serán los anchos brazos
que puedan un bosque de naves aprisionar.

Como tú, devoran ribazos y campos, y se tornan pue
las alquerías que te rodean, ciudades los caseríos,
como niñas hacia sus madres corriendo a grandes
¿a dónde llevarán sus aguas los ríos, sino al mar?

Y creces y te derramas; cuando la planicie te falta
trepas por las laderas amoldándote a sus vertientes;
en todas las que te rodean un barrio tuyo se esparce
que, ola tras ola, hacia arriba tú vas empujando.

Gigantes que hacia la serranía hoy tus brazos
tiendes, cuando allí llegues mañana, ¿qué harás?
Harás como una inmensa hiedra que, abrigando las tierras,
sube a ceñir un árbol del bosque con cada brazo.

¿Ves extenderse a Poniente un prado de esmeralda?
Otro Nilo lo forma con sus arenas de oro,
donde, si no te basta la falda de Montjuic,
podrían ensancharse tus tiendas y tu corazón.

Aquellas verdes riberas floridas que dora el sol,
Sant Just Desvern, al que sombrean naranjos y pinos,
los bosques de Valldoreix, de Hebron y Valldaura,
tejen tu futura corona de jardines.

¿Y esa bandada de pueblos que viven en la costa?
Son ninfas catalanas que vienen a abrazarte,
blancas gaviotas que el viento del siglo acerca
para que con tus alas de águila las enseñes a volar.

Un día, La Murtra, la Verge del Port, la Bonanova
serán tus templos, si son ahora el nido de tus amores;
los Agudells, mudando en blanco su verde ropaje,
inclinarán sus te~tas para ser tus miradores.

Uncidos querrían besar tus pies con sus olas,
esclavos de tu grandeza, Besòs y Llobregat,
y ser de tus reductos  avanzadas troneras
los pechos de Cataluña, Montseny y Montserrat.

Entonces, temiendo entonces que los quieras por cabecera,
volviendo los ojos a los Alpes, el Pirineo vecino
preguntará, secándose la blanca cabellera,
si el París del Sena aquí se trasplantó. (…)

-Adelante, ciudad de los Condes, de río a río extendida ya,
adelante, hasta donde tope tu nave con el Omnipotente;
te arrebataron la corona; mas no el mar;
del mar aún eres reina; tu cetro es un tridente.

El mar, un día de tu poder esclavo, te llama,
cual dos portones abriéndose Suez y Panamá:
cada uno con una India riente te invita,
con Asia, las Américas, la tierra y el océano.

No te arrebataron el mar, ni el llano ni la montaña
que se levanta a tu espalda como un manto,
ni ese cielo que un día fuera mi tienda de campaña,
ni ese sol que un día fuera faro de mi nave;

ni el genio, esa estrella que te guía, ni esas alas,
la industria y el arte, prendas de un bello porvenir,
ni ese dulce aroma de caridad que exhalas,
ni esa fe… ¡y un pueblo que cree no puede morir!

Aún tiene tu cielo todas sus fl0res diamantinas;
sus héroes tiene la patria, sus liras el amor;
aún Clemencia Isaura rosas y englantinas
da cada primavera como presente al trovador.

Tu espléndido presente de nuevos tiempos es aurora;
soñando hojea el libro del pasado;
trabaja, piensa, lucha, mas cree, aguarda y reza.
Quien levanta o hunde los pueblos es Dios, que los creó.

Versión de José Batlló

English: Marcelino Menéndez y Pelayo, Spanish ...
English: Marcelino Menéndez y Pelayo, Spanish historian (Photo credit: Wikipedia)

English: Marcelino Menéndez y Pelayo, Spanish historian (Photo credit: Wikipedia)

English: Church tower of the Església dels san...English: Church tower of the Església dels sants Just i Pastor in Sant Just Desvern, Catalonia, Spain. Català: Torre de l’Església dels sants Just i Pastor a Sant Just Desvern, Catalunya. Español: Torre de la Església dels sants Just i Pastor en Sant Just Desvern, Cataluña. (Photo credit: Wikipedia)

A mi Dios

                                                    Confitebor tibi in cithara, Deus,
Deus meus (Salmo XLII)

Por derramarme sobre la frente rosadas perlas
se mecen el pino y el madroño,
por mí trinan tórtolas y mirlos,
mas yo canto por vos.

Por vos que el canto pusisteis en mis labios,
la cítara en mis dedos,
y en mi vacío corazón la dulce fe de los abuelos
que el espíritu ensancha.

Llenarémelo de amor para dároslo,
lo veréis entero aquí;
harémelo huerto florecido para coronaros;
¿queréis más de mí?

¿Queréis que con vuestra Cruz haga la guerra,
la guerra del amor?
¿Que descalzo recorra toda la tierra,
buscándoos amadores?

¿Queréis gota a gota la sangre de mis venas?
¡A chorros os la daré!
¿Mis miembros uno a uno, más entretelas?
¡Todo yo me lo arrancaré!

Mis pensamientos, afectos y memoria
quitádmelos si queréis;
¿queréis que renuncie hasta a la Gloria?
¡Señor, no me la deis!

Mas, ay, no queráis tanto, dulcísimo Jesús;
de quien os ha sido traidor ,
cual un amable hijo amadisimo,
quered tan sólo el amor .

Quered que ensaye aquí los trinos
del ave del paraíso,
para hacéroslos luego más regalados
con sistro de oro feliz.

Quered que deje las mundanas rosas
por las de eterno aroma,
que ponga los pies sobre todas las cosas,
y a Vos sobre mi corazón.

Al Rey del cielo que a todos nos invita,
¿quién el corazón le negará?
A un Dios que ama con ese amor sin medida,
¿quién no lo querrá?

¡Quién fuese aire de abril, del llano y de la sierra
para juntaros el incienso!
¡Quién fuese torrente, para inundar la tierra
con vuestro amor inmenso!

Oh, si se pudiese en vuestro fuego arder,
no se diluiría tanto,
ni serían las grandezas polvo y ceniza
que el aire va aventando.

A vuestro aliento que omnipotente la lleva
latiría como un corazón,
ahriendo del vuestro a cada poco la puerta
sus latidos de amor.

Su dulce perfume, al subir a las nubes,
deshecho llovería como miel,
y el morir tan sólo sería volar
de un cielo a otro cielo.

Mas, ay, la tierra al canto de vuestra gloria
aún no se despierta, no;
pero cantemos; el idilio que aquí moría
ya halla en el cielo resonancia.

La cigarra en verano, ¡pobre cigarra!,
se afana cantando,
y yerta y colgada en los romeros de un ala
suele en invierno brillar.

Así, al ver alguien mi fosa cavada
no lejos de mi cuna,
dirá: «¡Pobre cigarra enamorada,
murió cantando al Sol!»

Versión de José Batlló

Statue of Marcelino Menéndez y Pelayo in the l...
Statue of Marcelino Menéndez y Pelayo in the lobby of the Biblioteca Nacional de España (Photo credit: Wikipedia)

Statue of Marcelino Menéndez y Pelayo in the lobby of the Biblioteca Nacional de España (Photo credit: Wikipedia)

The “Penya del Moro” in the Serra de Collserol...The “Penya del Moro” in the Serra de Collserola (Sant Just Desvern, Catalonia). Español: La “Penya del Moro” en la Serra de Collserola (Sant Just Desvern). Català: La «Penya del Moro» en la Serra de Collserola (Sant Just Desvern). (Photo credit: Wikipedia)

El canto materno

Postrado el padre en miserable lecho
está por espantosa y cruel dolencia;
cercano halla el final de su existencia
y sollozos exhala de su pecho.

Piensa que, bajo el hoy paterno techo,
mañana su familia, en la indigencia,
por siempre llorará su eterna ausencia,
de duelo horrible el corazón deshecho.

Allí, mientras se queja el infelice,
la dulce esposa canta, y él le dice:
-¿Cómo cantas, mujer, mientras me aflijo?

Muestra el niño que tiene entre los brazos,
y dice -con el alma hecha pedazos:-
-Canto… porque no llore nuestro hijo.

Versión de Ots y Lleó

Jacint Verdaguer
Jacint Verdaguer (Photo credit: Wikipedia)

Jacint Verdaguer (Photo credit: Wikipedia)

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