“Tardes En Mi Residencia de Verano”

“TARDES EN MI RESIDENCIA DE VERANO”

Me reencontré en un instante con la tarde,

en este pueblo que tanto me gusta…

En mi Residencia de Verano,

me siento como un niño en el colegio,

antes de ir a clases,

sintiendo y compensando,

satisfactoriamente la imagen,mente y mi corazón…

Oh!! tardes estudiantiles en soledades,

de los pueblos en Castilla…

Oigo sonidos familiares y el resto sólo yo,

observando árboles,arbustos,flores,

las sillas y mesas vacias…………….

Mi vista,sin perder o ganar lo que ve,

quiero la realidad que más deseo,

mi pasado proyecta y transpasa imágenes,

buscando su transposición,

en este momento supuesto con la naturaleza,

fijándome y volviendo a buscar

el porqué de tal superposición y similitud,

sin llegar a ser la exacta percepción

de las hojas con una luz cálida y gemela………….

Era una tarde todavía en el mes de Julio,

los pequeños pajaritos

piában y revoloteaban

entre las fumarolas del polvo y la luz,

árboles y sombras que jugaban

hacían y desaparecían entre los rayos del sol…

LLegaron a la mesa donde reconocía

mi trazo de escritura y…

sobre las hojas blancas

tachaba palabras y amores,

que les tengo y tuve en lugares de la infancia,…..

el arte mengua como la tarde,

de esas verdaderas,veraniegas,sinceras,

dónde todos felices

encontramos las líneas del nuevo otoño,

de los que olvidamos,queremos en demasía,

todos los años,que yo recuerde.

Autor del Poema: José María Medina

“Me encontré en un Instante”

“Me encontré en un Instante”

Me reencontré en un instante con la tarde
un año más regresé a este lugar,
un pueblo que me gusta por su tierra,
es mi Residencia de Verano,sin embargo
me siento como un niño en el colegio,
antes de ir a clase… sintiendo,compensando el minuto,
la seriedad,la verdad,el orgullo…
luego satisfactoriamente uno mis pareceres y placeres…
Oh! tardes estudiantiles en las aulas,leyendo “Soledades”,
de los pueblos de Castilla…y el medievo inquisitorio que…
sólo oigo sonidos familiares y el resto sólo en claustro,
observando los jardines y árboles otros veranos…
hoy miro las sillas que han pasado el invierno,las mesas vacías…
….mi vista,sin perder o ganar lo que ve…
quiere la realidad que más desea,el amor y compañía,
sobre un pasado que deja de proyectar imágenes,
buscando su transfiguración,a un futuro mejor,
en este momento con un supuesto de la naturaleza,
fijándome y volviendo a buscar
el porqué de tal superposición y similitud,
sin llegar a ser la exacta percepción,
de las hojas con una luz cálida y gemela cada año….
Era una tarde todavía en el mes de Julio,
los pequeños pajaritos piában,revoloteaban,
las palomas bajaban a beber,
entre las fumarolas del polvo y la luz,
las mariposas jugaban con las distancias…
….árboles y sombras….
hacían y desaparecían entre los rayos del sol…
se precipitaban sobre la mesa quemadas,
sus alas reconocía ya en la noche
se posaban en todas partes…
siguiendo el trazo de su figura,
tan perfectas como la escritura…
…sobre las hojas blancas,
dejaban sus colores y mi trazo
hablaba de amores y dolores
que los tengo y tuve en lugares de mi infancia y…
el arte mengua como la tarde,
de esas verdades veraniegas y sinceras,
donde todos somos felices,
encontramos las líneas del nuevo otoño
en las manos de los hemisferios,
que nunca coinciden,
nos olvidamos,queremos y nos conformamos…
porque no sabemos demasiado y…
debemos vivir auspiciados por la cartulina gris
para sentirnos más seguros y mejor.

José María Medina

“Me encontré en un Instante”

Me reencontré en un instante con la tarde,
un año más regresé a este lugar,
un pueblo que me gusta por su tierra,
es mi Residencia de Verano,sin embargo
me siento como un niño en el colegio
antes de ir a clase… sintiendo,compensando el minuto
la seriedad,la verdad,el orgullo…
luego satisfactoriamente uno mis placeres pareceres.
Oh! tardes estudiantiles en las aulas,leyendo “Soledades”,
de los pueblos de Castilla…y el medievo inquisitorio que…
sólo oigo sonidos familiares y el resto solo en claustro,
observando los jardines y árboles,otros veranos…
hoy miro las sillas que han pasado el invierno,las mesas vacías…
….mi vista,sin perder o ganar lo que ve…
quiere la realidad que más desea,el amor y compañía
sobre un pasado que deja de proyectar imágenes
buscando su transfiguración,a un futuro mejor
en este momento con un supuesto de la naturaleza
fijándome y volviendo a buscar,
el porqué de tal superposición y similitud
sin llegar a ser la exacta percepción
de las hojas con una luz cálida y gemela cada año….
Era una tarde todavía en el mes de Julio,
los pequeños pajaritos piában,revoloteaban,
las palomas bajaban a beber,
entre las fumarolas del polvo y la luz,
las mariposas jugaban con las distancias…
….árboles y sombras….
hacían y desaparecían entre los rayos del sol…
y se precipitaban sobre la mesa quemadas,
sus alas reconocía ya en la noche,
se posaban en todas partes…
siguiendo el trazo de su figura
tan perfectas como la escritura…
…sobre las hojas blancas,
dejaban sus colores y mi trazo
hablaba de amores y dolores
que los tengo y tuve en lugares de mi infancia,
finalmente el arte mengua como la tarde
de esas verdades veraniegas y sinceras
donde todos somos felices,
encontramos las líneas del nuevo otoño,
en las manos de los hemisferios,
que nunca coinciden,
nos olvidamos queremos nos conformamos…
porque no sabemos demasiado,
debemos vivir auspiciados por la cartulina gris
para sentirnos más seguros y mejores,
en las millares de formas inauditas.

 

José María