HEINRICH HEINE. POETA ALEMÁN,1797-1856

mzl.ofcdrysx.320x480-75

HEINRICH HEINE

2831-frederic-lord-leighton-psamathe

Reseña biográfica

Poeta alemán nacido en Düsseldorf el 13 de diciembre de 1797.
Hijo de padres judíos, inició estudios en su ciudad natal, se trasladó luego a  Bonn donde empezó la carrera de Derecho.
En 1821 interrumpió los estudios y se radicó en Berlín para relacionarse con importantes figuras de la intelectualidad alemana. Allí inició una fulgurante carrera literaria que lo convirtió en una de las figuras más brillantes de la poesía alemana. Su primer libro,“Poemas”, se publicó en 1822.
Una vez terminada su carrera de Derecho, se dedicó de lleno a la poesía, mostrando en su obra  la gran influencia que ejerció en él Wilhem F. Hegel, gran filósofo alemán. De esa época es su famoso Libro de canciones” .

FUENTE: http://www.amediavoz.com

 

felix-schlesinger-flower-picking
En 1827 viajó a Inglaterra e Italia y finalmente se radicó en Paris en 1831. Allí escribió sus poemas satíricos, Alemania, un cuento de invierno” y“Romancero” en 1851.
Después de varios años de enfermedad, falleció en Paris 1856.

Heine-Bueste

Con motivo de la llegada de un amigo

-Oh, amigo mío, el de las largas piernas,
El de las largas piernas de progreso.
¿Por qué a París tan azorado vienes?
¿Qué hay tras el Rhin de nuevo?
¿Ha sonado por fin en nuestra patria
De libertad el salvador acento?
-Todo va a maravilla: en nuestra patria
Hay paz fecunda, bendición del cielo;
Y Alemania, con pie firme y seguro,
Con pacíficos medios,
En lo exterior y en lo interior su vida,
Poco a poco, con calma, va extendiendo.
Prósperos somos, sí; no la de Francia
Prosperidad superficial tenemos,
Donde la libertad va destrozando
El exterior progreso:
Su libertad el alemán no lleva
Sino de su alma en los profundos senos.
Ya acabóse la iglesia de Colonia;
De Hohenzollern al linaje excelso
Debemos tal merced; Halzbourgo un poco
Contribuyó a tal hecho,
Y un rey de Wittelsbach fue el encargado
De hacer pintar los vidrios con esmero.
Leyes, constitución y libertades,
Con palabra del Rey nos prometieron,
Y del Rey la palabra soberana
Joya es de tanto precio,
Cual de los Niebelungos el tesoro
Que del Rhin enterrado está en el lecho.
El libre Rhin, el Bruto de los ríos,
Que nadie ha de robarnos en su anhelo,
Los holandeses graves lo sostienen
Por las plantas sujeto,
Y los suizos pacíficos lo guardan
Por la altiva cabeza prisionero.
Dios también una flota nos regala;
De una armada alemana, ya hablaremos;
Y la sobra de vida de la patria
Ya sobre barcos nuestros
Se extenderá gallarda y altanera,
De corrección las casas suprimiendo.
Llegó la primavera; la flor brota,
Los gérmenes estallan ante el viento;
Respiremos pacíficos y libres,
De la naturaleza libre en medio;
Y como nuestros libros se prohíben
Antes de estar impresos,
Seguramente dejará bien pronto
La censura cruel de ser un hecho.

 leighton14

Cuestiones

A orillas del mar desierto,
Junto al piélago intranquilo,
Un joven lleno de dudas
Se detiene pensativo,
Y así a las ondas inquietas
Dice con aire sombrío:
-«Explicadme de la vida
El arcano no sabido,
Enigma que tantas frentes
Ardieron por descubrirlo;
Cabezas engalanadas
Con adornos pontificios,
Frentes con mitras hieráticas,
Con turbantes damasquinos,
Con birretes doctorales,
Con pelucas, con postizos
Cabellos, y tantas otras
Cabezas que el escondido
Enigma saber quisieron,
Decidme, yo os lo suplico:
¿Qué es el hombre? ¿de dó viene?
¿Adónde va su camino?
¿Qué habita en el alto cielo
Tras los astros encendidos -»
El mar su canción eterna
Murmura triste y dormido;
Sopla el viento; huyen las nubes;
Los astros en el vacío
Fulguran indiferentes
Con sus resplandores fríos,
Y un demente una respuesta
Espera en tanto intranquilo.

 Paul Peel -The Little Shepherdess

El emperador de la China

Mi padre fue un zoquete, templado y receloso;
Mas yo el champagne apuro, y sé un monarca ser.
¡Oh mágica bebida! yo descubrí gozoso,
Que cuando alegre libo el néctar espumoso,
La China se embriaga de gloria y de placer.
Cual tulipán precioso de púrpura manchado,
Mi imperio, flor de Oriente, se extiende aquí y allá.
A ser yo casi un hombre ¡oh cielos! he llegado,
Y hasta mi esposa misma, mi esposa, en cinta está.
Y por doquier la dicha y la abundancia crece:
Se curan los enfermos, rnitígase el dolor;
Y hasta Confucio, el sabio de corte, me parece
Que filosofa ahora con claridad mayor.
El negro pan del pueblo trocóse en pastaflora;
El pobre sus harapos por sedas cambió,
Y el mandarín, el sabio, legión abrumadora
De monos jubilados, recobran en buen hora
La varonil firmeza que de su cuerpo huyó.
Chinesca maravilla que desafía al cielo,
Ví de Pekín la iglesia severa terminar;
Los últimos judíos la buscan con anhelo,
Bautismo allí reciben, y por premiar su celo
Les voy del dragón negro la cuarta cruz a dar.
La revolucionaria idea se ha apagado,
Y -«Oh, no, ya no queremos tener constitución,
Hasta el mantschou más noble exclama entusiasmado
Es al Kantschou, al schiago al que ama la nación,»
Me dicen los doctores: «no bebas,» mas yo bebo,
Y sorbo y sorbo apuro, cumpliendo mi deber;
Se trata de mis pueblos, a su salud me debo,
Y debo por su dicha beber y más beber.
Y un vaso, venga un vaso, un vaso todavía;
Yo mi salud a China daré con loco afán;
Mis chinos más felices se juzgan cada día,
Y bailan, mientras cantan, riendo de alegría:
«Heil dir in Siegerkranz, Retter des Vaterlands,»¹

¹ Ceñid la corona de vencedor, salvador de la patria.

 pnp2

El tambor mayor

¡Qué cambio! miradle, es el cansado,
Viejo tambor mayor:
Allá cuando el imperio florecía,
Rozagante y feliz se contempló.
Erguido, y en los labios la sonrisa,
Orgulloso movía su bastón;
Los galones de plata de su traje
Brillaban deslumbrantes ante el sol.
Cuando entraba en aldeas y en ciudad
Entre alegres redobles de tambor,
De niñas y mujeres se agitaba,
Cual eco del redoble, el corazón.
Llegar, ver y vencer fue su destino,
Cual el del nuevo César, su señor;
Y el llanto de las rubias alemanas
Su rizado bigote humedeció.
Preciso era sufrirlo; en cada tierra
Que la planta del César dominó,
Los hombres el Monarca sojuzgaba,
Las mujeres hermosas el tambor.
Pacientes, cual encinas alemanas,
Mucho tiempo sufrimos tal baldón;
Licencia al fin para librar la patria
Nos dio nuestro legítimo señor.
Cual del circo en la arena el bravo toro,
Erguimos nuestros cuernos con furor,
Y los cantos de Koerner entonando,
Del francés sacudimos la opresión.
¡Canto terrible! sí; de horrible modo
En los oídos del francés sonó;
Y de espanto el espíritu invadido
Huyeron el monarca y el tambor.
El precio, al fin, un día hallaron ambos
De su vida satánica y feroz,
Y en manos del inglés, vencido y triste,
Prisionero cayó Napoleón.
De Santa Elena en el peñón desierto,
Sufrió martirio, y penas y dolor;
Tras sufrimientos largos é indecibles,
De un cáncer del estómago espiró.
Destituido, y sin amparo y viejo,
La misma fue la suerte del tambor;
Por no morir de hambre, el desdichado
En nuestro hotel como criado entró.
Él la sartén calienta, el piso lava;
Y conduciendo el agua, en su dolor
Sube con frente gris y vacilante
La escalera, escalón tras escalón.
Cuando mi buen amigo Federico
A visitarme va, su buen humor
No se priva del goce de reírse,
A costa del rendido gigantón.
¡Oh, déjate de bromas, Federico!
No es digna de un germano la misión
De abrumar con sonrisas los caídos,
Con mofas y con burlas el dolor.
Tratar debes, amigo, tales gentes
Con más respeto y más circunspección.
¡Por parte de tu madre, padre tuvo
Acaso sea el mísero tambor!

CHT272993

Related articles

 

OTROS TRES POEMAS DE LEÓN DE GREIFF

León de Greiff (1895 – 1976)

Noche de Campo Literaria en El Café de Otraparte: Literatura a manteles: León de Greiff o la lengua de los pájaros: lectura de poemas y otros textos del poeta colombiano. León de Greiff (Medellín, 1895 – Bogotá, 1976) fue uno de los más destacados poetas del siglo XX en Colombia. Su nombre completo fue Francisco de Asís León Bogislao de Greiff Häusler y utilizó diferentes seudónimos para firmar sus obras, entre los cuales “Leo Le Gris” y “Gaspar de la Nuit” son los más conocidos. De Greiff fue de los primeros impulsores del movimiento literario Los Panidas de Medellín en 1915, grupo de 13 intelectuales de ideas modernistas en literatura y arte que iniciarían las nuevas tendencias en dichas disciplinas en Colombia. En ese movimiento participaron, además, personajes como el filósofo Fernando González y el caricaturista Ricardo Rendón. La poesía de León de Greiff busca la sonoridad y es rica en propuestas lingüísticas asimiladas por otros al culteranismo o neobarroco poético. De una amplia cultura, de Greiff utilizó un vocabulario y giros del castellano antiguo, no siempre fáciles de comprender, así como profundos conceptos filosóficos inspirados en el modernismo de los autores a los que acudió desde su juventud.

Su singular producción parece venir sólo de sí mismo y, al mismo tiempo, de todas las referencias culturales posibles, desde la espontaneidad de los juglares hasta la perfección renacentista, la extravagancia barroca, la vibración romántica, el lujo modernista, el experimentalismo vanguardista. En ella se evidencia su voluntad de dotar al verso de una gran musicalidad, así como su gusto por la utilización de palabras en desuso, neologismos y onomatopeyas. Es palpable la influencia de los principales poetas franceses del siglo XIX (Baudelaire, Rimbaud), pero resulta casi inútil concretar el amplísimo catálogo de autores que nutre su creación.

Sus dos primeros libros, “Tergiversaciones” (1925) y el “Libro de los signos” (1930), contienen algunas de sus poesías más famosas, como la “Balada de la fórmula definitiva y paradojal” y “Balada del mar no visto”. “Variaciones alrededor de nada” (1936) reúne los mejores momentos del conjunto de sus temas: el amor, la poesía, el silencio, la nada, el viaje y la noche. A ellos hay que añadir “Prosas de Gaspar” (1937), “Farsa de los pingüinos peripatéticos” (1942), “Fárrago” (1955) y “Velero paradójico” (1959). Todos estos títulos fueron recopilados en sus “Obras completas” (1960), tras las cuales publicaría aún “Nova et vetera” (1968).

LEÓN DE GREIFF

Rimas

Tímida, la palabra
de tus labios caía,
y en mi pálida frente
dolorosa y macabra,
toda melancolía
se regó, evanescente,
blanda, como un arrullo…

Oh tu voz adorable…
¡Voz única entre tantas!
(Bajo el influjo suyo
fue placer inefable
mi dolor…) -Hoy no encantas
este fúnebre yermo…

(No sé dónde se riega
-toda melancolía-
tu voz…) -Y estoy enfermo
porque tu voz no llega
a bañar de alegría
mi sufrir… en mi vida
dolorosa y macabra,
tal vez hubieran sido
para curar la herida,
tu voz y tu palabra
que yo jamás olvido…!

 

Balada del disparatorio báquico, impregnada de múltiples romanticismos

Dícela “El Ebrio”

Aquesto dixo “El Ebrio”, una vegada.
Aquesto dixo con su voz cansada.
Aquesto dixo por la madrugada.

Yo dello non sé nada.

Bebamos en las cráteras de oro
que laboró el cincel benvenutino,
champagne, bulbente y bullicioso vino .

Bebamos en las ánforas de barro
doria hidromiel; en el panzudo jarro
blonda cerveza, y en las cristalinas
frágiles copas el anís sonoro
así como las finas
mixturas sibilinas.

“Porque es dulce olvidar”.

Bebamos en las cráteras de oro
el líquido tesoro
que enloquece las mentes
y elide los deseos,
y que sume los sueños impotentes
en helados Leteos!.

Porque es dulce olvidar. ¿Algo esculpido
quedar merece en el cerebro? Nada!
Porque es dulce olvidar…

El viento azota
la cima de los árboles, tedioso;
vacila el corazón ante la rota!
El espíritu vago!
¡La voluntad errátil
es un tortuoso Yago!
y el soñar aterido…:
¡el soñar aterido y no vibrátil
ni altanero!… y nostálgico, anheloso
de una distinta vida…

Los jardines románticos
horros están de idilios.
Y son hueros los cánticos
jocundos de Himeneo!

Dormita ya el Deseo!
Ya dormita el Amor!
Y yerra -enloquecida-
por sus ludies exilios
de Dolor,
l’alma pura de Ofelia,
mientras Hamlet, moroso y taciturno
sepultóse en sí mismo!”

Ya no existe
la verdad, si ha existido… Ya no es nada
la belleza, y lo es todo! y la tristeza
¡cómo es asaz vulgar y adocenada!

Yo buceo un abismo
y el tal abismo es hueco!
Todo es superficial, mentido y triste.
Todo: el Amor y la Naturaleza,
el Mar, las Nubes, la ideal Belleza:
sólo restan cinismo,
rutina, y el enteco
sentido de lo práctico y la cómica
metafísica vómica!

Es preciso beber la sangre cálida
de los magos elixires!
Complicados brebajes, quinta-esencia,
sudor de las retortas y alambiques;
todos los filtros químicos y alquímicos
el díctamo, el nepentes,
súmanme en la demencia!

En el absintio quiero que se esconda
-tras de sus de sirena glaucos ojos-
mi espíritu arbitrario,
mi corazón, y toda la amargura
de abolidos despojos!

Es preciso beber la sangre cálida,
sangre morena
o sangre blonda!
En el absintio quiero que se esconda
-tras de sus glaucos ojos de sirena–
mi corazón, y toda la amargura!

“La azul locura pálida,
soberana locura,
se asile en mi cerebro solitario!”

Bebamos en las cráteras de oro
todo el licor que corre por la vena
de la pródiga uva;
y hagamos la serena
-la serena o la loca-
vida del que en sí propio no se toca
y que en nada se halla…

-Búdico ser en éxtasis,
Jaiyám bajo los astros,
Edgar en la taberna,
Diógenes en su cuba…
Desdeñosos e impávidos,
sonrientes,
mirando la batalla
sempiterna, mirando la batalla
de apetitos, la gresca y el estridir de dientes
y el vulgar forcejeo
para ascender, para medrar, para vivir…

“Nosotros -sí, nosotros-
olímpicos yazgamos sobre el trípode sacro:
claudicantes e irónicos,
sonrientes espectadores del simulacro,
sin recordar, sin añorar,
sin anhelar,
¡sin un solo deseo!”

Brúña el trágico véspero
con sus hórridas lumbres
incendiarias;
dóre el amanecer con vagas lumbres
y medias-tintas de atediada suavidad;
o aljofáre la luna
del bebedor la cabellera bruna
o la blonda o endrina cabellera
nimbada de doliente claridad,
y bebamos el vino,
y bebamos el vino,
y bebamos el vino!

Aquesto dixo el Ebrio una vegada.
Aquesto dixo con su voz cansada.
Aquesto dixo por la madrugada.

Yo dello non me curo. Yo dello non sé nada

 

Divagación nocturna

Riela en mi alma tu recuerdo
como la luna sobre el mar…

En el silencio de mis noches
oigo tu voz aletear,
tu voz que me dice muy paso
que no me quieres olvidar…

En el silencio de mis noches,
-como la luna sobre el mar-
riela en mi alma tu recuerdo…

Veo el undívago vibrar
de las estrellas, en tus ojos…

Me embriaga el cálido aromar
de tu melena tenebrosa…
Tu frente, -un milagro lunar-
trasluce los puros anhelos
de tu querer, de tu ensoñar.

Se van mis horas solitarias
tras tu recuerdo, en un girar
de sueño y sueños ilusos…
(No los podremos realizar?…)

Melancólico ensueño ilusorio
que justifica el vegetar
del ánima mía soberbia,
de mi espíritu singular…
Melancólico ensueño ilusorio…
(no lo podremos realizar…?)

Riela en mi alma tu recuerdo…
Siento en mi boca palpitar
el beso trémulo y perenne
con que nos hemos de besar…
miro en tus ojos de misterio
-como si fueran a llorar…-
todo el poema de la vida
que no pudimos realizar…
En tu nocturna cabellera
-nardos y lirios y azahar-
aspiro todos los perfumes
con que quisiera aletargar
mi quimérica pantomima
de soñar y soñar y soñar!
Está en tu grácil cuerpo fino
toda la euritmia del rimar…
Son tus manos palidecidad
-parece que fuera a nevar…-,
tus manos, lánguidas y breves,
pareja de lirios sin par!
Tus manos, que bendijeron
con su perdón, mi divagar
por arduos caminos oscuros
y muelles sendas del pescar…

Riela en mi alma tu recuerdo
como la luna sobre el mar…
En el silencio de mis noches
oigo tu voz aletear…,
tu voz, que me dice muy paso
que no me quieren olvidar!

Siento en mi frente ensombrecida
tus manos cándidas posar…
Siento en mi ardida frente gélida
el balsámico palpitar
de tus labios, que borran culpas
y que me quieren perdonar…

¡Melancólico ensueño ilusorio
de mi incoherente divagar!
Fantasía disparatada
de mi espíritu singular!
Delirio ingenuo que se trueca
-irónico y duro- en pesar…
¡Melancólico ensueño ilusorio
que no podremos realizar…!

Riela en mi alma tu recuerdo
como la luna sobre el mar…!

FUENTE: http://zonaliteratura.com/index.php/2012/05/05/cinco-poemas-de-leon-de-greiff/

DESVELO,POEMAS DE GILBERTO OWEN

La noche es para mí
La noche es para mí (Photo credit: Wikipedia)

La noche es para mí (Photo credit: Wikipedia)

 

Ella goes to the doctor
Ella goes to the doctor (Photo credit: happykatie)

Ella goes to the doctor (Photo credit: happykatie)

 

Ella
Ella (Photo credit: david-emil)

Ella (Photo credit: david-emil)

 

 

Niños limpiabotas (Iraq, Basora, abril 2002)Niños limpiabotas (Iraq, Basora, abril 2002) (Photo credit: taimambi)

 

 

 

GILBERTO OWEN

 

 

1. PUREZA

 

¿Nada de amor -¡de nada!- para mí?
Yo buscaba la frase con relieve, la palabra
hecha carne de alma, luz tangible,
y un rayo del sol último, en tanto hacía luz
el confuso piar de mis polluelos.

 

Ya para entonces se me había vuelto
el diálogo monólogo,
y el río, Amor -el río: espejo que anda-,
llevaba mi mirada al mar sin mí.

 

¡Qué puro eco tuyo, de tu grito
hundido en el ocaso, Amor, la luna,
espejito celeste, poesía!

 

 

2. CANCIÓN

 

De la última estrella
a la primera
fue para oler las rosas.

 

Vuelta, al revés, del mundo,
abierta la memoria
de la primera estrella
a ti -mujer, idea-,
¿hasta cuándo la última?

 

 

3. LA NOCHE, QUE ME ESPÍA POR EL OJO…

 

La noche, que me espía por el ojo
de la cerradura del sueño,
gotea estrellas de ruidos inconexos.
¿Para qué este hilo de aire con ecos?
Ya ningún lápiz raya mi memoria
con el número de ningún teléfono.

 

Mi mensaje cae conmigo
sin mis miradas, cuerdas de un trapecio
suspendido, otros días,
de mi cabeza sobre el cielo.

 

Y nadie inventa aún al inalámbrico
una aplicación para esto:
uno puede caer cien siglos
-sin una honda agua de sueño,
sin la red salvavidas de una antena-
al silencio.

 

 

4. EL AGUA, ENTRE LOS ÁLAMOS…

 

El agua, entre los álamos,
pinta la hora, no el paisaje;
su rostro desleído entre las manos
copia un aroma, un eco…
(Colgaron al revés
ese cromo borroso de la charca,
con su noche celeste tan caída
y sus álamos hacia abajo,
y yo mismo, la cabeza en el agua
y el pie en la nube negra de la orilla.)

 

Llega -¿de dónde?- el tren;
corazón -¿de quién?- alargado,
oscuro y próspero, la vía
nos lo plantea = algo
más allá del alcance de los ojos.
Terremoto: llorando demasiado
los sauces salen al camino
como mujeres aterrorizadas.
Incendio: la luna, viento frío,
arrastra el humo de las sombras
hasta detrás del horizonte.

 

En el bosque, con tantos mármoles,
no queda sitio ya para las ninfas:
sólo Eco, tan menudita,
tan invisible y tan cercana.
Sólo una memoria sin nexo:
“cuéntalas bien
que las once son”.

 

Luego el castigo de la encrucijada
por el afán de haber querido
saber a dónde llevan todos los caminos:
1, al pueblo; 100, a la ciudad; 1000, al cielo;
todos de ti y ninguno a ti,
a tu centro impreciso, alma,
eje de mi abanico de miradas,
surtidor exaltado de caminos.

 

 

5. EL RECUERDO

 

Con ser tan gigantesco, el mar, y amargo,
qué delicadamente dejó escrito
-con qué línea tan dulce
y qué pensamiento tan fino,
como con olas niñas de tus años-,
en este caracol, breve, su grito.

 

6. PALABRAS

 

Sólo tu palabra,
río, deletreada,
repetida, agria.

 

Sólo las estrellas
-solas- en el agua
y despedazadas.

 

¡Ya viene la luna!
Río, despedázala,
como a tu palabra

 

el silencio, como
la noche a la amada,
río, por románticas.

 

 

7. CIUDAD

 

Alanceada por tu canal certero,
sangras chorros de luces,
martirizada piel de cocodrilo.
Grito tuyo -a esta hora amordazado
por aquella nube con luna-,
lanza en mí, traspasándome, certera,
con el recuerdo de lo que no ha sido.

 

Y yo que abrí el balcón sin sospecharlo
también, también espejo de la noche
de mi propio cuarto sin nadie:

 

estanterías de las calles
llenas de libros conocidos;
y el recuerdo que va enmarcando
sus retratos en las ventanas;
y una plaza para dormir, llovida
por el insomnio de los campanarios
-canción de cuna de los cuartos de hora-,
velándome un sueño alto, frío, eterno.

 

 

8. DESAMOR

 

¡Qué bosque -cómo oprime- tan oscuro!
Ganas de sacudir los árboles
para que caiga aquella luz
que se quedó enredada
entre las ramas últimas.

 

-Ella se quedaría, esclava,
trémula entre los dedos de Josué
detrás del horizonte, sin remedio-.

 

¡Luz de ayer, luz de ayer,
lluévete, vertical, a mi memorial
¡Rompe las rejas de los troncos,
horizontal luz de mañana!

 

 

9. ADIÓS

 

Todo este día corrió
el tren por mi pensamiento.
Toda la noche su sirena
rayará mi desvelo.

 

Y no poder imaginar
el vértice hipotético
en que se une la vía, tan lejano.
Nunca, nunca podré beber el sueño
en la confluencia amarga de su grito
y mi sollozo, siempre paralelos
y persiguiéndose,
toda la noche, en mi desvelo.

 

10. TIERRA QUE LA GUARDA AHORA…

 

Tierra que la guarda ahora
-montoncito de tierra
y un poco de savia en los árboles-.

 

Ramas sin marzo, sin viento,
metálicas, más de luna
que de árbol, casi de alma.

 

Esta vez no ha quedado nada
del día en mi mirada.
Noche demasiado lírica.

 

Ella estará aquí más presente
-viéndome completo-
que yo que la creo sólo
puñadito de tierra
y un poco de savia en los árboles.

 

11. SOLEDAD

 

Soledad imposible conmigo tan aquí
y mi memoria tan despierta.

 

Y además la plegaria
por la estrella perdida, tan sin luz,
por Blanca de Nieves, dormida
nube con luna en su ataúd de cielo,
y por el campo, ese hospiciano prófugo
que equivocó la senda y se tiró,
ya cansado, a la orilla del camino,
desesperando de llegar al pueblo.

 

Y hay también las canciones perdidas
que no se sabe nunca quien cantó;
y esta correspondencia sin palabras
de ojos a estrella, de alma a luz de luna.

 

12. ADIÓS

 

El pañuelo de espumas
del rompeolas me lloraba, ¡adiós!,
y en la noche aquel grito -aquella estrella-,
¡ven! y mi corazón que era sólo
un temblor que cantaba, en medio,
y de mi hondura, hacia la nada,
ya sin mis ojos, yo.

 

Y mi nombre escrito en la arena,
y tu ascensión, luz, lumbre, sobre el mar;
luego de allá, lejos, la onda,
de aquí, de mí, la sombra
que todo lo borraban.

 

El mar dormía
como nunca, y como si fuera
ya para siempre, sin mi alma.

 

13. EL TRANVÍA

 

A esta hora ese telegrama amarillo
ya sólo trae malas noticias:
un hombre, yo, tan agobiado…

 

¡Cómo abre -¡qué lívida!-
sus ventanas, leyéndolo, mi casa!

 

14. COROLAS DE PAPEL DE ESTAS CANCIONES…

 

Corolas de papel de estas canciones.
Se abren cuando al alba
nocturna de la lámpara
rompe a cantar ociosa
la ternura enjaulada entre los dedos.

 

Se cierran cuando Venus matutina
cae desprendida de su rama,
aún no madura y ya picoteada
por el frío del alba verdadera.

 

15. ROMANCE

 

Niño Abril me escribió de un pueblo
por completo silvestre, por completo.
Pero yo con mi sombra estaba
haciendo sube y baja
en balanza de aire, a la ventana,
y el pasado pesaba más,
y se divulgó aquella carta
al caer a pasearse al bulevar.

 

Señor policía el cielo,
yo no hice aquel verso, no,
que la estrella que veis ahogada
sola a mi espejo se cayó.

 

Camino incansable, automóvil
para poetas, siempre a cien
kilómetros, y río que se va;
el cenit viene con nosotros,
el horizonte huye sin fin.

 

Niño Abril me escribía: “En junio,
ya no flor y no fruto aún,
¿qué prefieres, el pan o el vino?”
-Yo prefiero el vino y el pan,
y ser a la vez yo y mi sombra,
y tener cabal todo el campo
en mi árbol del bulevar.

 

Señor policía el viento,
yo no ando desnudo, no.
que la sombra que veis llorando
de un sueño mío se cayó.

 

FINAL

 

Palabras oscuras, que entonces
me parecían, ¡ay! , tan claras.
Hoy me estaría aquí pensando
hasta el alba, desesperadamente,
sin arrancarles un sentido:
¡tan de otro me suenan,
tan lejanas!

 

En cambio ésta aún no modulada
que en mí dirá una voz innata,
¡qué desnuda la siento,
qué nueva aún y ya qué conocida!

 

Está en mí -y en ti, libro,
como un recién nacido en el regazo
frío de este silencio, este cadáver,
hoy, de aquellas palabras.

 

FUENTE:

 

http://zonaliteratura.com/index.php/2012/07/21/desvelo-poemas-de-gilberto-owen/

 

RELATED ARTICLES

 

 

 

SEGÚN CARMEN BALCELLS,”EL PAPEL NO MORIRÁ,PERO EL FUTURO ES LA DIGITALIZACIÓN”

 
Instituto Cervantes
Instituto Cervantes (Photo credit: El Centinela.Instituto Cervantes (Photo credit: El Centinela)
Carmen Balcells 1983
Carmen Balcells 1983 (Photo credit: Elisa Cabot)Carmen Balcells 1983 (Photo credit: Elisa Cabot)
Español: Carmen Caffarel, directora del Instit...
Español: Carmen Caffarel, directora del Instituto Cervantes (Photo credit: Wikipedia)

Español: Carmen Caffarel, directora del Instituto Cervantes (Photo credit: Wikipedia)

Juan Goytisolo, Instituto Cervantes Berlin May...
Juan Goytisolo, Instituto Cervantes Berlin Mayo 2008 (Photo credit: Wikipedia)

Juan Goytisolo, Instituto Cervantes Berlin Mayo 2008 (Photo credit: Wikipedia)

“El mundo del papel no morirá, pero va a ser para minorías. El futuro es la digitalización”. Así de contundente se ha mostrado Carmen Balcells en el Instituto Cervantes, donde ha retirado el legado del “gran escritor maldito” Aliocha Coll (1948-1990) que ella misma depositó en la Caja de las Letras hace exactamente 18 meses.

FUENTE:

http://zonaliteratura.com/index.php/2012/09/21/segun-carmen-balcells-el-papel-no-morira-pero-el-futuro-es-la-digitalizacion/

La agente literaria (Santa Fe, Lérida, 1930) ha vuelto este viernes a la sede central del Cervantes para abrir la caja de seguridad número 1.569 que ha guardado documentos, fotografías y traducciones de Aliocha Coll.

Como en otros muchos aspectos, Balcells ha sido pionera, ya que es la primera vez que el Instituto recupera uno de los legados depositados por personalidades de la cultura en la antigua cámara acorazada.

La gran defensora de escritores como Vargas Llosa, García Márquez, Delibes o Goytisolo, entre otros muchos, ha regalado al Instituto una edición de bibliófilo de la obra teatral Títeres, que Coll publicó en vida con ilustraciones de su esposa, la joven de origen chino Lysiane Luong, que fue “el amor de su vida”.

También ha regalado un CD con los cinco títulos que el autor vio publicados en papel antes de suicidarse: Vitam venturi saeculi, Títeres, Atila, El hilo de seda e Imaginarias. La editorial Leer.e ha realizado una edición digital especial que incluye además las ilustraciones de Luong que adornan las portadas e interiores de los cinco libros, y que podrá leerse a través de las principales plataformas digitales.

Carmen Balcells está dispuesta a cumplir con lo que Aliocha Coll, médico de profesión y autor por convicción, le pidió por carta antes de quitarse la vida: “Haz lo que puedas por mi obra, aunque no es mucho lo que se puede hacer”. La agente literaria considera que fue un escritor incomprendido sin un mecenas que lo apoyase, y por ello ahora quiere publicar todos sus textos inéditos (ya ha hablado con algún autor consagrado para que se ocupe de ello). “Aliocha Coll nunca morirá”, ha sentenciado, “porque la muerte llega cuando nadie te recuerda, y a Aliocha Coll lo recordarán durante siglos.”

El equipo directivo del Instituto Cervantes, con el secretario general, Rafael Rodríguez-Ponga a la cabeza, ha participado en la Caja de las Letras en este íntimo homenaje al escritor, al igual que los cinco hermanos de este (Marujín, Ignacio, Horacio, Giselle y Lucrecia Coll) y el sobrino, del mismo nombre.

Una Balcells relajada y sonriente ha charlado largo y tendido sobre la literatura y sus autores. ¿Qué debe hacer quien quiera ser escritor? “Los escritores que lo son de verdad, que no se preocupen, que lo serán”, ha sentenciado, para añadir que si quieren ser famosos o tienen prisa, que se dediquen a otros cometidos.

¿Qué cambiaría de su pasado? “Nada”. ¿Qué ha sido lo más importante en su vida? “Primero, tener un hijo, y después el trabajo, que me ha dado todos los disgustos pero también todo el conocimiento. Se lo debo todo”.

¿Lamenta haber rechazado a algunos escritores (como a Saramago)? “No los he rechazado sino que no les he contestado, porque no podía leer todo lo que me mandaban, y si no lees a un autor, no lo puedes defender”, ha explicado.

El próximo legado que el Instituto Cervantes abrirá en la Caja de las Letras será el de la científica Margarita Salas, en enero de 2018.

RELATED ARTICLES

PARIS,JE T’AIME

PARIS,JE T’AIME

MÚSICA FRANCESA ROMÁNTICA – AMOR PROHIBIDO – MIREILLE MATHIEU

PRECIOSA CANCIÓN DE MIREILLE MATHIEU, Con la música eterna de Romance Anónimo

LARA FABIAN – JE T’AIME (ESPAÑOL)